Resumen:

Objetivos

El osteoma osteoide (OO), descrito en 1935 por Jaffe, es una entidad patológica bien conocida, pero en su estudio siempre se ha planteado ciertas peculiaridades e incógnitas. Aunque algunos autores han expresado dudas sobre su carácter neoplásico, se sigue aceptando que se trata de un tumor óseo.

En este trabajo se va a exponer cómo los conocimientos actuales sobre el OO y las Fracturas de Estrés (FdE) nos han llevado a cuestionar el origen neoplásico del OO, y a proponer una nueva teoría etiopatogénica, que aclara muchas de las peculiaridades de los OO.

Métodos

A raíz de dos casos clínicos personales en los que se discutían los diagnósticos de OO y de fractura de estrés (FdE), empezamos a estudiar las semejanzas entre ambas lesiones, encontrando en algunas publicaciones científicas relaciones sorprendentes.

Profundizando en el estudio de la patogenia de las FdE y sus aspectos biomecánicos, consideramos la posibilidad de una acumulación concéntrica de microcracks o microfracturas producidas por sobrecarga, llegando a plantear una nueva hipótesis sobre la formación de los OO.

Realizamos una revisión exhaustiva de las publicaciones científicas sobre el OO, analizando todos sus aspectos.

Resultados

Abundantes evidencias nos llevan a refutar que el OO sea una neoplasia y a proponer una nueva teoría etiológica: el supuesto tumor comienza a formarse, al igual que las lesiones por sobrecarga, con un “micro-crack” o micro-fractura. Pero al persistir el estrés mecánico y acumularse nuevos microcracks, en vez de propagarse o expandirse esa micro-fractura con una topografía “planar” o lineal, en 2 dimensiones, como hacen las FdE, lo hace de forma “esférica” o concéntrica. En la periferia de ese defecto óseo se desencadena un proceso reparativo que trata de curar la fractura, y los osteoblastos “activados” rellenan esa esfera, produciendo osteoide de manera concéntrica. Y las condiciones biomecánicas de esa lesión hacen que se cronifique, sin crecer, constituyéndose así el nidus del OO.

Encontramos entonces explicación a muchas peculiaridades hasta ahora no aclaradas, como la aparición de OO bilaterales simétricos; de OO postraumáticos; las remisiones espontáneas de algunos OO; o las recidivas de OO años después de una resección en bloque, lo que realmente no son nuevos tumores, sino nuevas FdE esféricas. También comprobamos que los OO en el miembro superior ocurren casi siempre en el lado derecho o dominante, y en pacientes de más edad que los localizados en miembro inferior (12 años más de media), lo mismo que ocurre con las FdE.

Se analiza también la histología tan constante del OO, el dolor producido por las Prostaglandinas, la inervación, y otros aspectos que muestran las similitudes de ambas lesiones, OO y FdE.

Conclusiones

Esta nueva teoría supone un cambio de mentalidad que puede ser algo difícil de aceptar; pero este trabajo presenta evidencias suficientes a favor de ese cambio. En la época en que Jaffe expuso su teoría neoplásica sobre el osteoma osteoide no se sabía casi nada sobre las fracturas de estrés. El OO no se debe seguir considerando un tumor, sino un tipo específico de fractura por sobrecarga, de configuración esférica, que se cronifica y causa dolor. Aunque se siga indicando en muchos casos el tratamiento quirúrgico, ya no conllevará la urgencia y las connotaciones que acompañan a las patologías tumorales, y se podrá tener más en cuenta el tratamiento conservador. A la hora de aplicar un tratamiento quirúrgico, también tendremos claro que no hace falta extirpar o necrosar todo el nidus: basta con abrirlo y desestructurarlo parcialmente para curar la lesión, que después se remodela como cualquier fractura.